Filósofo matemático
René Descartes soñó un futuro donde la razón, aplicada con método, ofreciera un fundamento seguro para el conocimiento y liberara a la filosofía de la mera autoridad. Nació el 31 de marzo de 1596 en La Haye en Touraine, fue educado por jesuitas en La Flèche y se formó en matemáticas, filosofía y retórica. Tras servir como soldado y viajar por Europa, experimentó una serie de ensoñaciones que interpretó como llamada a fundar una nueva ciencia universal. En su Discurso del método formuló reglas para pensar con claridad: no aceptar nada sin evidencia, dividir los problemas, avanzar de lo simple a lo complejo y revisar con cuidado.
Aplicó la duda metódica hasta cuestionar los sentidos, las matemáticas y la existencia del mundo externo, hasta hallar una certeza indudable: si duda, piensa; si piensa, existe. “Pienso, luego existo” se convirtió en el punto de partida de su filosofía. Desde ahí, reconstruyó el edificio del conocimiento, defendiendo la existencia de Dios y la distinción entre mente y cuerpo, origen del dualismo cartesiano. En matemáticas, Descartes creó la geometría analítica al introducir el sistema de coordenadas cartesianas, permitiendo traducir figuras geométricas en ecuaciones y sentando bases para el cálculo.
Trabajó también en óptica, explicando fenómenos de refracción y reflexión, y en meteorología, intentando dar explicaciones mecanicistas a los fenómenos naturales. Invitado por la reina Cristina de Suecia, se trasladó a Estocolmo para darle clases de filosofía en madrugadas frías, lo que afectó su salud. Murió de neumonía el 11 de febrero de 1650. Es considerado padre del racionalismo moderno, y su sueño de un pensamiento claro y distinto continúa influyendo en la ciencia, la lógica y la forma en que se concibe la relación entre mente, conocimiento y realidad.